El fin (de semana) anterior me fui de juerga, incluyendo el lunes que fue asueto (no me pregunten porque, ya que no lo sé, solo supe que no iría a trabajar y fue mas que suficiente para mi) y el martes que fue cumple de mi amigo Horia. El caso que por tal razón mi cuerpecito me pedia algo rico y delicioso de comer, a la mexicana por supuesto. Se me antojó un coctel de camarones mmm. Entonces el viernes saliendo del trabajo que me lanzo a comprar todo lo necesario. Para esto el jueves que fui a visitar a Roxana (cuendo me prestó el libro) le dije de mi antojo... y henos el sabadito comiendo ceviche de camarones, la verdad estuvo espectacular! (como diría mi primo Félix) con salsa Valentina y toda la cosa.
Con charla y todo se nos dieron las 4pm. Me fui a leer de nuevo, les digo q el libro esta genial, sin mencionar que si conociera en persona a la autora seguro que nos haciamos bien cuatachas! Su forma de ver y disfrutar la vida es bastante parecida a la mia, aunque yo tengo la suerte (aún) de no haber vivido cosas tan 'extremas' como ella (no en el buen sentido de la palabra). En fin me tomé otra siesta de media hora para alistarme e ir a ver Flamenco, ah que espectáculo tan extraordinario de 2 horas, no había tenido la oportunidad de verlo en vivo antes. Esa pasión con la que bailan, cantan y tocan... te eriza la piel y todo lo demás.
A la salida del teatro fuimos en busca de comida. Unos kebaps turcos, con doble ración de salsa picante, no me chupe los dedos porque estaba en público. De ahí a la Plaza Grande, el viernes inició el festival internacional de teatro, así que había concierto, rockero. Mejor nos lanzamos a Atrium a tomar un delicioso vino en la terraza... empezamos con una mesa y terminamos con 3 con tanta gente que se nos unió a disfrutar la velada.
Dando las 12:30 según el reloj gigante de la Catedral Evangelica nos retiramos a descansar.

